Todo el proceso ocurre dentro de tu navegador. La imagen nunca se envía a un servidor, así que incluso el material sensible sigue siendo privado.
Dos formas de convertir
El trazado vectorial redibuja las formas como trazados SVG reales. Brilla con logotipos, iconos y arte plano, y el resultado se puede recolorear o escalar a cualquier tamaño sin perder calidad.
La incrustación de ráster envuelve los píxeles originales dentro de un SVG. No se redibuja nada, así que las fotos conservan cada detalle. Este modo es sin pérdidas y casi instantáneo.
Cuándo elegir un SVG
Los archivos vectoriales se mantienen nítidos en cualquier resolución, ideales para webs adaptables, impresión y pantallas de alta densidad. Un solo SVG reemplaza a un montón de tamaños PNG.
Para gráficos sencillos, un SVG suele pesar menos que el PNG original y, al ser texto, se comprime bien y se puede estilizar con CSS.
Preguntas frecuentes
¿El convertidor es realmente gratis?
Sí. Sin límites, marcas de agua ni registros. Puedes convertir todos los archivos que quieras.
¿Se suben mis archivos a algún sitio?
No. La conversión se ejecuta localmente en tu navegador, así que los datos de la imagen se quedan en tu equipo.
¿Por qué mi foto vectorizada se ve como carteles?
El trazado agrupa colores cercanos en zonas planas, lo que conviene a los logotipos y no a las fotos. Para una fotografía usa el modo de incrustación.